22 nov, 2008

Testimonio: Pedro P. Zaragoza “acto de prevención 2007″

        TESTIMONIO: ACTO PREVENCION 2007

         PEDRO PABLO ZARAGOZA LOPEZ

    

 

          Buenas noches: un año más nos reunimos para celebrar el acto de un día de prevención con el que Preamar como asociación quiere transmitir la problemática del alcohol en nuestra sociedad.

 

          Nuestro fin es encontrar nuevas salidas y recursos para enfermos y familiares, así como un acercamiento al pueblo para lograr una mayor prevención de las adicciones y que haya una mayor concienciación social sobre esta enfermedad.

 

          El alcohol es una droga y resalto esta palabra droga; que puede producir dependencia y desembocar en una grave enfermedad como es el alcoholismo. 

       

          El alcohólico comienza a beber para sentirse mejor, para hacer cosas que estando sereno no se atrevía, para no desentonar con algunos amigos, para ser más gracioso, y todo esto no siendo consciente del daño que sé esta causando así mismo y a las persona que están a su alrededor.

 

          Preamar , ayuda a sus miembros a encontrar razones para no beber, a luchar para seguir adelante y poder recuperar todo lo que hemos perdido e intentar reparar todo el daño que hemos causado a las que queremos.

      

          Desde la experiencia, puedo decir que lo que más dolor causa una vez que estas rehabilitado, es mirar hacia atrás y contar el tiempo perdido, en el que no hemos estado con nuestra familia, porque el alcohol se convierte en el centro de tu vida y todo gira entorno a este, pero no podemos estar arrepintiéndonos ni culpándonos todo nuestra vida por algo que hemos hecho a consecuencia de nuestra adicción ya que no somos culpables de haber tenido esta enfermedad, pero suelo decir que no se puede secar la ropa con el sol de ayer.

 

          Conforme la adicción va aumentando, te encuentras en el fondo de un pozo en el que la salida no se ve y te resulta muy difícil escalar,  y empiezas a decirte a ti mismo: es la ultima vez que bebo, comienzas a llegar tarde a tu trabajo, dejas de hacer cosas que te gustan, la economía empieza a resentirse, la relación con tu pareja va cada vez peor, y empiezas a mentir cada vez más. Hasta que te das cuenta de que ya no puedes más y has perdido el control, y entonces cuando reaccionas te encuentras con que las personas que te quieren siguen estando ahí para ayudarte.

 

          El alcoholismo es considerado como una enfermedad, que cada día esta mas al alcance de una juventud inexperta, por lo que hay que concienciarlos que deben de tener un consumo moderado y no perjudicial.

 

          Hay que hacerle ver que el alcohólico se hace, no nace con esta enfermedad y que la única forma de curarla es no teniéndola, por eso lo que tenemos que hacer es educar a nuestros jóvenes y no prohibir por prohibir, para que sobre todo no pierdan su libertad.

 

 

          Como presidente deciros que no sé si lo haré mejor o peor que los anteriores en mi cargo, pero lo que sí os pudo asegurar es que tengo muchas ganas y fuerzas para trabajar por Preamar y eso no me lo va quitar nadie, espero rodearme de gente que al igual que yo quieran a la asociación y tengan ganas de trabajar y aportar ideas de forma desinteresada por ella.

 

          Yo personalmente creo que Preamar no se merece estar en la situación que ha quedado o que han querido que quedara, no voy a entrar a valorar mas detalles sobre este asunto, porque no merece la pena y creo que es el momento de pasar pagina y demostrar todo lo contrario.

 

          Lo que debemos hacer es entre todos es unir nuestras fuerzas y poner a Preamar  en el lugar que le corresponde estar en la sociedad, la gran  mayoría de los presentes de forma directa o indirecta nos hemos beneficiado de los servicios prestados, por lo tanto que menos que la tratemos con el mismo respeto y cariño con la que ella nos recogió de la calle siendo o estando a punto de convertirnos en una lacra social y si hoy estamos aquí y hemos reconvertido nuestras vidas es por nuestra asociación.

 

          Por lo tanto vamos a poner cada uno nuestro granito de arena y devolvámosla al lugar que le corresponde. Por ultimo deciros que la nueva junta directiva estamos trabajando en dotar a la asociación de nuevas tecnologías intentaremos ponerla lo más acogedora posible, estamos abiertos a nuevas  ideas y intentaremos estar adaptados para los cambios de consumo en la sociedad.

 

* TESTIMONIO:

 

          Me llamo Pedro y quiero darle gracias a Dios por ser enfermo alcohólico, para algunos le resultara raro esta forma de expresarme o tal vez pensaran que estoy loco, pero todo el que haya reconocido la enfermedad y su familiar seguro que me entienden.

 

          Una de las razonas por las que doy gracias de ser enfermo alcohólico, es porque desde el mismo momento que deje de consumir y decidí rehabilitarme, la enfermedad esta parada, pero no me considero curado, hoy os digo que tengo libertad de decidir, y por eso quiero decir y digo que no bebo por que no quiero, no porque no pueda. Por eso le doy gracias por darme  esta y uno otra enfermedad incurable.

 

          Hace cuatro años pensaba que era un degenerado, un vicioso, una mala persona y mil cosas mas y todo por culpa de las sustancias que me tenían privada mi libertad.

 

          Mi vida anterior era un autentico infierno, llegue a pensar en quitarme la vida varias veces ya que estaba sufriendo en silencio y es que ni yo mismo me reconocía, incluso hoy al recordarlo siento dolor por todo aquellos días en los que me sentía impotente de no saber ni quien era, lo que nunca llegaba a comprender era el porque le estaba haciendo tanto daño a la gente que mas me querrían, me estaba volviendo loco por vez lo que estaba haciendo de mi familia. Cuando hecho la vista atrás y veo en la piltrafa humana en que me había convertido, siento escalofríos que recorren todo mi cuerpo.

 

          Por fin todo este sufrimiento fue desapareciendo cuando empece mi rehabilitación, y nunca hubiera imaginado, que llegaría a conseguir lo que tengo hoy en día, la verdad que no ha sido fácil y he tenido que trabajar muy duro, pero sin prisa y sin pausa he ido luchando y cambiando día a día, y con honestidad, y siendo lo mas sincero posible conmigo mismo, espero seguir mejorando ya que le he dado un giro a mi vida tanto social, familiar y laboral que me era impensable.

 

          Por eso no me conformo con lo que tengo y quiero seguir cambiando y mejorando mi vida porque lo bonito de esta enfermedad, es que cuando empezamos a recomponer y darle estabilidad a nuestra vida, queremos seguir aprendiendo cosas nuevas y luchamos para ir mejorando en nuestra vida diaria ya que al fin de cuentas no hemos convertido en luchadores.

 

          Desde que estoy en la asociación he cambiado en muchos aspectos pero sobre todo emocional y  psicológicamente y he comprendido que cada día tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas, incluso de las ultima persona en incorporarse al grupo se aprende, ya que uno no lo sabe todo por llevar mas tiempo.

 

          Cada día que voy a terapia voy con predisposición de poder aprender algo para poder aplicar a mí día a día y que me dé fuerzas para poder mejorar como persona. En las terapias a veces he sentido emociones, que ha llegado a remover hasta mis cimientos y he comprendido que si estoy aquí es gracias a que en su momento hubo un grupo de personas que me abrieron sus corazones y me dieron el cariño que necesitaba para poder salir del pozo y reconocer lo que me pasaba y ponerme en tratamiento, personas que me abrieron los ojos y me hicieron ver que yo no era un sinvergüenza, mal marido o mal padre, sino que estaba ciego por esa maldita adicción.

 

          En estos años en rehabilitación la vida me ha regalado vivencias que emocionalmente son inolvidables y podido disfrutarlas en sobriedad para poder sentirme orgullo del hogar familiar que ahora mismo tengo.

 

          En este tiempo he podido disfrutar de mi matrimonio y de mi hija la mayor con la frescura de mente y alma que antes nunca tuve,  por eso nunca llegue a valorar lo que tenia, pero ellas gracias al apoyo y cariño que me han demostrado me han hecho sentirme orgulloso como padre y marido, cosa que antes no podía sentirme porque el alcohol, me robo la libertad y destrocé a mi familia.

 

          Este año puedo decir que es el mejor que tengo a escala personal desde que empece mi rehabilitación y espero poder disfrutar de este momento dulce de mi vida. En este tiempo he aprendido a querer mas porque había sufrido en silencio, estoy aprendiendo a compartir con los demás y no a competir, me estoy aceptando como soy, intento conocer mis limitaciones y trato a los demás como son, no como quiero yo que sean, intento poco a poco desechar la mentira y estoy empezando a sentir algo que nunca antes he tenido, Paz interior.

 

          Gracias a la vida que llevo, he podido disfrutar y participar con mi mujer tanto en el embarazo como en el parto de mi segunda hija y he sentido y vivido emociones que me serian imposibles de explicar con palabras, me han hecho el hombre mas feliz del mundo y tengo imágenes grabadas que no se me olvidaran y unas hijas que son mi orgullo y las quiero con locura, ellas me dan motivos para renovar el compromiso que hice al principio de mi rehabilitación y así poder seguir dándoles todo el amor que puedo ofrecerles estando en sobriedad.

 

          Por todas estas cosas que hoy disfruto y sé valorar le doy gracias a Dios por ser enfermo alcohólico y deseo de con el corazón en la mano seguir siéndolo toda mi vida, para poder seguir viendo crecer a mis hijas y me sigan regalando sus sonrisas y me transmitan su felicidad, ya que me fortalece el ver la estabilidad de la que disfrutan en estos momentos, me dan fuerzas para seguir tirando de carro y así poder superar las dificultades que me pueda encontrar en el día a día de mi rehabilitación.

 

          Gracias por enseñarme en estos cuatro años, tantas y tantas cosas que ignoraba, los años que estuve enganchado a estas sustancias me cegaron y Me hizo sentir y demostrar cosas que realmente no era:

 

- Me hizo sentir tan insignificante como una hormiga y en ocasiones tan fiero y engreído como un león, pero gracias porque ahora sé que no soy ni lo uno ni lo otro.

-  Me hizo sentir egoísta, pero gracias porque hoy conozco la humanidad.

-  Me enseño el odio, pero hoy valoro la amistad.

-  Me enseño la agresividad, pero hoy prefiero vivir la paz.

- Me hizo sentir esclavo de muchas adicciones, pero gracias, porque hoy vivo en libertad.

- Me hizo sentir un irresponsable, pero gracias porque hoy día sé lo que tengo que hacer.

-  Me hizo sentir endemoniado con mi familia, y los que me querían, pero gracias porque hoy estoy en la gloria.

          Conocí la soledad durante el tiempo que me acompañaron las adicciones pero gracias a todo esto, hoy  puedo valorar y prefiero vivir la vida que llevo. Por eso no te digo adiós y si hasta nunca, maldita adicción y quiero con estas letras que salen de los más hondo de mi alma, poder ayudar a otras familias.

 

          Por eso quiero decir y digo que: las familias del dependiente se merecen un homenaje ya que es poco lo que hacemos para compensarles todo el daño sufrido.

 

          El coraje del familiar es asombroso a pesar del infierno que le hemos hecho pasar, siguen tirando del carro, pero lo impresionante de es encontrarlo día a día. Los enfermos tenemos que hacer un esfuerzo grandísimo, para superar problemas, cambiar hábitos, conductas….. por ir arreglando todo aquello que la dependencia ha llegado a destruir, el esfuerzo del enfermo alcohólico merece un reconocimiento importante.

 

          Pero el coraje que tiene el familiar de seguir tirando del carro a pesar de todas las dificultades que se va encontrando es asombroso. A veces me emociona el coraje que tienen, ya que antes de llegar a la asociación han pasado por distintas fases que era para volverse locas.

 

          En muchos casos no se reconocía el problema o se intentaba negar, posteriormente se reconoce y se empiezan a hacer intentos que la gran mayoría son inútiles, incluso por solucionarlo se llega a romper el matrimonio, ya que se ven desbordadas por la situación.

 

          En la mayoría de los casos el familiar, llega a la asociación en peores condiciones que el enfermo, nosotros dejamos de beber y el mayor problema le tenemos solucionado, pero ellas llegan destrozadas psicológicamente por el infierno que le hemos hecho vivir durante nuestra adicción.

 

          Cuando llegamos a la asociación, no tenemos conciencia del sufrimiento que le hemos producido, para nosotros también es doloroso aunque no lo hiciéramos de forma intencionada, nos cuesta y asusta reconocerlo. Creemos que nosotros somos los que tenemos el problema y que ellos no tienen nada, que se quejan por vicio.

 

          Al no reconocer el daño que le hemos  producido, les hacemos sentir que son incomprendidas. Y es que cuando iniciamos el tratamiento el familiar llega lleno de ira de tanto sufrimiento, están agotadas de tanto intentarlo, se sienten engañadas con tantos sinsabores, con tantas vueltas y mentiras por lo mismo.

 

          Cuando se empieza la rehabilitación no es solo dejar de beber, sino que se mueven muchos sentimientos, porque se quieren solucionar los problemas a veces demasiado deprisa, empiezan a salir cosas del pasado que son dolorosas recordarlas por las dos partes y esto lleva a enfrentamientos, pero ese es el día a día de la rehabilitación y las terapias ayudan a superarlas, y es que el tiempo nos ayuda y nos enseña a apreciar los avances.

 

          Las historias de los familiares mueven las emociones de los que estamos con ellos y por eso quiero desde aquí mostrar mi reconocimiento a todos, que se esfuerzan por superar los problemas, por hacer de “tripas corazón” porque dentro tienen sus resentimientos, que sean capaces de frenar sus recriminaciones, su dolor y que sigan tirando del carro. Y deseo de corazón de que todos vayan recomponiendo nuestras familias, todo en esta vida tiene su recompensa y es gratificante ver como familias destrozadas por el alcohol han llegado a reconstruir su familia y nos transmiten alegría a los demás.

 

          Por eso le doy gracias a Dios por haber os conocido y poder seguir disfrutando de esa amistad y cariño tan grande y sincero que ha nacido de la misma fuerza que es el dolor, que intentemos recordar que en la vida vamos a recibir, aquello que seamos capaces de ofrecer.

 

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